«Algodón orgánico» aparece cada vez en más etiquetas, pero no siempre significa lo mismo. Te explicamos qué es exactamente, en qué se diferencia del algodón convencional, qué garantiza el sello GOTS y cómo distinguir una prenda de algodón orgánico de verdad.
Qué es el algodón orgánico
Es algodón cultivado sin pesticidas ni fertilizantes químicos de síntesis y sin semillas modificadas genéticamente. En su lugar se usan métodos como la rotación de cultivos, el abono natural o el control biológico de plagas, que cuidan la fertilidad del suelo. A simple vista, la fibra es igual que la del algodón convencional: la diferencia está en cómo se cultiva y, si la prenda está certificada, en cómo se transforma después.
Algodón orgánico vs. algodón convencional
| Algodón orgánico | Algodón convencional | |
|---|---|---|
| Semillas | Sin modificar genéticamente | A menudo modificadas genéticamente |
| Pesticidas y fertilizantes | Sin químicos de síntesis | Uso intensivo: es uno de los cultivos con más pesticidas |
| Suelo | Rotación de cultivos y abono natural | Monocultivo frecuente |
| Procesado | Con sello GOTS, tintes y acabados con químicos restringidos | Sin restricciones específicas |
| Precio | Algo más caro | Más barato |
¿Y el tacto? Depende sobre todo de la calidad de la fibra, del hilado y del gramaje. Un buen algodón orgánico es suave y agradable, pero lo que de verdad nota tu piel es la calidad del tejido.
Qué garantiza el sello GOTS
El Global Organic Textile Standard (GOTS) es el certificado de referencia para textiles orgánicos. Lo importante es que no solo mira el campo: certifica toda la cadena, del cultivo a la prenda terminada.
- Fibra orgánica certificada: una prenda etiquetada como «orgánica» debe tener al menos un 95 % de fibras orgánicas, y una «hecha con fibras orgánicas», al menos un 70 %.
- Procesado controlado: limita los tintes y productos químicos que se pueden usar en el blanqueado, el teñido y los acabados.
- Criterios sociales: exige condiciones de trabajo dignas en las fábricas, basadas en las normas de la Organización Internacional del Trabajo.
- Control independiente: cada etapa la revisan organismos certificadores externos.
Cómo reconocer una camiseta de algodón orgánico
- Busca el sello. El logo de GOTS en la etiqueta o en la ficha del producto es la mejor garantía.
- Lee el porcentaje. «100 % algodón orgánico» no es lo mismo que «contiene algodón orgánico»: lo segundo puede ser solo una pequeña parte.
- Desconfía de palabras vagas. «Natural», «eco» o «consciente» sin un certificado detrás no garantizan nada.
- Fíjate en el gramaje. No tiene que ver con que sea orgánico, pero un tejido de buen gramaje, de 230 o 240 g/m², dura más, no transparenta y mantiene la forma.
¿Merece la pena?
Si te importa el impacto de tu ropa, sí. Pero conviene no olvidar una cosa: la prenda más sostenible es la que dura. Un algodón orgánico bien tejido y bien cuidado (te contamos cómo en nuestra guía para lavar camisetas) puede acompañarte muchos años, y eso pesa tanto como la forma en que se cultivó.
Nuestras prendas de algodón orgánico
En The New Beige, nuestras camisetas básicas están hechas de algodón 100 % orgánico con certificado GOTS, como la Camiseta Icon, con tejido de 230 g/m² y bordado premium, y las líneas Loyal y Script. También las sudaderas Society y S-Icon.
Además, muchas forman parte de The New Love: pasados dos años, puedes devolvernos la prenda y te damos un 20 % de descuento en tu próxima compra. Porque la ropa también puede tener una segunda vida.
¿Y la Old School Series? Esas camisetas son de algodón 100 % convencional de 240 g, un tejido más grueso pensado para su corte oversize.
Preguntas frecuentes
¿El algodón orgánico encoge? Como cualquier algodón, puede encoger si se lava con agua caliente o se mete en la secadora. En frío o a 30 °C y tendido al aire, apenas cambia.
¿Por qué es más caro? Porque el cultivo suele rendir menos por hectárea y porque certificar toda la cadena tiene un coste.
¿Algodón orgánico y algodón ecológico son lo mismo? Sí. En español se usan los dos términos para lo mismo, igual que «biológico». Lo que marca la diferencia es que esté certificado.